¡Sin comida, sin agua...y ya casi sin petróleo!

  • por Roberto Mansilla Blanco
  • 02/07/2020
Propietario de la imagen: runrunes (Venezuela)

PDVSA registra su peor exportación de crudo desde 1943

Ni el petróleo se salva del drama venezolano, otro ejemplo más del desastroso legado de Chávez. PDVSA, otrora orgullo venezolano de industria global y eficiente, ha retrocedido más de un siglo en cuanto a su nivel de exportaciones.

En este sentido, las exportaciones petroleras de Venezuela se desplomaron en junio a su nivel más bajo desde 1943 después de que media docena de buques tanqueros, que intentaban sortear los riesgos de las sanciones de EE.UU, zarparan de las aguas del país sin cargar, según los datos de seguimiento de los buques.

La caída en las exportaciones de petróleo ha dejado al régimen de Nicolás Maduro sin su principal fuente de ingresos, contribuyendo a un colapso económico en la nación, que forma parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y dejando a las autoridades sin efectivo para importaciones esenciales como alimentos y medicinas.

La estatal PDVSA y sus empresas conjuntas enviaron un total de 17 cargas en junio, transportando alrededor de 379.000 barriles por día (bpd) de crudo y productos refinados, según datos de Refinitiv Eikon y cronogramas de carga de la compañía. Dicho volumen, que no se veía desde 1943, fue casi un 18% inferior a las exportaciones de mayo, de acuerdo a esos datos.

La producción total de crudo venezolano está ligeramente por encima de esos niveles, según datos diarios de PDVSA .Esos volúmenes serían un poco más del 10% de los casi 3,5 millones de bpd que Venezuela bombeó a fines de la década de 1990.

Pero para Cuba sí hay petróleo. Los envíos a la isla caribeña, cuyo régimen castrista no sólo es el aliado político más cercano de Maduro sino que ejerce un control político de elevado nivel dentro de su régimen, también aumentaron a 82.300 bpd desde 67.000 bpd en mayo.

A esta “cruda” realidad se debe añadir que, incluso, el petróleo venezolano es subastado en el exterior. Un tribunal federal en Houston (EE.UU) esperaba subastar 100.000 barriles de gasolina que una empresa naviera de un magnate venezolano sospechoso de ser empresario cercano al régimen de Maduro.

La compañía Brujo Finance Company, que tiene su sede en las Islas Marshall, temía que el acuerdo pudiera exponerla a sanciones estadounidenses. El caso muestra cómo algunas compañías marítimas prefieren enfrentar a clientes en la corte que el riesgo de que sus buques sean sancionados.