EE.UU tiene a Ábalos en la mira por el Delcygate

Caminando en la cuerda floja

Ábalos aeropuerto
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Estados Unidos expresaba el pasado viernes 31 de enero de 2020 su disgusto sobre el encuentro entre el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y la vicepresidente de Venezuela Delcy Rodríguez.

Jon Piechowski, subsecretario para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, reconoció que “celebrar este tipo de reunión con alguien como Delcy Rodríguez es decepcionante y podría ser desalentador”.

Rodríguez es uno de los 25 miembros de la cúpula de Maduro que tiene prohibido el ingreso en territorio de la Unión Europea por ser “responsables de violaciones de los derechos humanos y de socavar la democracia y el Estado de derecho en Venezuela”, como apuntó la UE cuando dio a conocer la sanción contra la líder chavista.

Piechowski remarcó dos veces durante una videoconferencia desde Washington que Estados Unidos “tiene preguntas sobre esta supuesta reunión” entre el ministro español y la número dos de Maduro, porque Rodríguez “es una oficial del exrégimen de Maduro sancionada no solo por Estados Unidos, sino también por la misma Unión Europea”.

El estadounidense no aclaró si EE UU va a presentar una queja formal contra España. «No voy a hablar sobre nuestras conversaciones diplomáticas, que son privadas», dijo.

Pero tal y como han explicado a Periodista Digital fuentes de Interpol España la cosa podría tener un mayor recorrido y muy perjudicial para el todavía ministro de Transportes. Según las mismas fuentes, los ecos de la furtiva cita en Barajas no solo llegaron a la Diplomacia estadounidense sino que también han tomado buena nota de ella tanto en el FBI como en la DEA.

Según las mismas fuentes, ambas agencias estatales policiales están analizando el modo de comenzar a cursar una orden de detención internacional contra José Luis Ábalos, por no cumplir con la orden de impedir la entrada en la UE de la vicepresidenta de Venezuela, a la que consideran también una “narcoterrorista”. La orden se justificaría en la “necesidad” de “interrogar” al ministro sobre el contenido de su reunión.

Desde Estados Unidos no dan crédito a lo ocurrido e Interpol, como primera medida, va a pedir explicaciones a la Policía española. Su intención, antes de tomar una decisión, es solicitar a las autoridades policiales españolas que aclaren el motivo por el cual no se detuvo a Delcy Rodríguez, en cuanto pisó suelo español, ya que la orden de detención internacional está en vigor y es meridianamente clara al respecto, añaden a PD las fuentes consultadas.

Mientras tanto, y a la espera de una respuesta oficial y sobre todo convincente desde España, tanto el FBI como la DEA ‘presionan’ para que se actué contra Ábalos y recuerdan al Departamento de Estado que la actuación del ministro, además de incumplir las leyes internaciones, hace saltar por los aires los acuerdos bilaterales de colaboración policial entre Estados Unidos y España, concluyen las fuentes consultadas por PD

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