Álex Saab lo cambió todo

  • por Roberto Mansilla Blanco
  • 21/10/2021
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Extradiciones elevan la temperatura del clima político venezolano

Se avecina un "otoño caliente" para Venezuela. El aumento de la temperatura y la tensión política se combina con una inédita marea de extradiciones hacia EEUU con repercusiones en lo que se decide entre Caracas y Washington.

Esos inesperados movimientos tienen que ver con la extradición desde Cabo Verde a EEUU de Álex Saab el pasado 16 de octubre, que llevó a la inmediata suspensión por parte de Maduro del diálogo con la oposición en México y el encarcelamiento por represalias de seis directivos de Citgo.

Pero también está la decisión de la Audiencia Nacional española de extraditar a EEUU al "Pollo" Carvajal y a la ex tesorera de Chávez, Claudia Díaz. Con ello, se abre una nueva etapa sumamente compleja para definir el rumbo que tomará la situación política en Venezuela.

En protesta por la extradición de Saab, Maduro no envió a sus representantes a México, cuando la tercera ronda de negociaciones debía iniciarse el domingo 17 de octubre, un día después de la salida de Saab de Cabo Verde. Los representantes de la oposición venezolana, encabezados por Gerardo Blyde, sí estuvieron en México, certificando su compromiso con el diálogo. Vía Twitter, Guaidó se encargó de desprestigiar a Maduro, aduciendo su "falta de compromiso para solucionar la crisis humanitaria venezolana".

Más allá de los eventuales pactos que Maduro y Guaidó parecieran estar tejiendo en torno al diálogo en México, la extradición de Saab y del "Pollo" Carvajal a EEUU son factores que alteran súbitamente el panorama político venezolano así como sus repercusiones a nivel hemisférico.

La mano de Washington

En este sentido, pareciera estar presente la mano de Washington, persuadida a tomar la iniciativa y la batuta sobre el "tema Venezuela", tras meses de aparente letargo y actuando con discreción.

En este sentido, pareciera estar presente la mano de Washington, persuadida a tomar la iniciativa y la batuta sobre el "tema Venezuela"

Tras lo visto en la cumbre de la CELAC en México en septiembre pasado, a la que acudió Maduro tras más de un año sin asistir a ningún evento internacional, Washington no perdió el tiempo. Busca, directa o indirectamente, recuperar espacios de influencia a nivel hemisférico, con la vista puesta en un calendario electoral clave previsto para el próximo mes de noviembre.

Este noviembre electoral a nivel latinoamericano trae también importantes citas electorales que pueden definir el pulso estratégico a nivel hemisférico. Y allí también están presentes los intereses de EEUU, Venezuela y Cuba, principalmente. El día 7 serán las presidenciales en Nicaragua, donde Washington mueve ficha en la OEA para exigir un cambio democrático en el país centroamericano ante la farsa electoral que lidera su presidente Daniel Ortega, aliado de Maduro y Cuba dentro del alicaído "eje ALBA".

El 14 de noviembre habrá elecciones legislativas en Argentina, que presagian una posible y severa derrota electoral para el "post-kirchnerismo" en el poder desde 2019.

Si se confirman las tendencias electorales, la oposición aún liderada por el ex presidente Mauricio Macri y podría ascender el liberal derechista Javier Milei (muy cercano a la oposición venezolana) abre un compás de recomposición de fuerzas en el Congreso argentino que podría condicionar el apoyo del presidente Alberto Fernández a Maduro de aquí hasta las próximas elecciones presidenciales, previstas para octubre de 2023.

Y después está el 21 de noviembre, con las elecciones regionales y municipales en Venezuela y unas elecciones generales en Chile en las que la izquierda liderada por Gabriel Boric sube enteros, con posibilidades de llegar al poder en una segunda vuelta. Y no debemos pasar por alto la crisis política e institucional en Perú tras la llegada al poder del izquierdista Pedro Castillo, que puede deparar situaciones igualmente críticas.

Con Saab ya tras las rejas esperando juicio (la nueva audiencia será a comienzos de noviembre) y el "Pollo" Carvajal y la ex tesorera de Chávez, Claudia Díaz en camino hacia la justicia estadounidense, Washington sabe que las revelaciones de todos estos acusados de corrupción y vínculos delictivos generarán un impacto político estratégico hacia Venezuela.

Pero también indirectamente en Cuba. Una muestra es la renovación de las protestas con la manifestación popular contra el castrismo convocada para el próximo 15 de noviembre, un factor que sube un grado más de tensión en las relaciones entre Cuba y EEUU, con Venezuela en la recámara. El régimen castrista ya anunció que no permitirá esa manifestación mientras los cubanos comienzan a organizarse.

Por ello, Washington ya toma la iniciativa y busca recomponer las piezas regionales a favor de Guaidó. Mientras ya adelanta indicios de presunta farsa electoral en Venezuela, EEUU da su aliento a la conformación de una nueva plataforma con Canadá al frente para intentar resolver la crisis venezolana y reconducir los diálogos de México súbitamente suspendidos por Maduro tras la extradición de Saab.

Washington ya toma la iniciativa y busca recomponer las piezas regionales a favor de Guaidó

Del mismo modo, el presidente colombiano Iván Duque volvió a dar muestras de su negativa a reconocer la legitimidad de la que consideró como la "dictadura oprobiosa de Maduro", una decisión que reforzaría la posición de Guaidó en este nuevo contexto determinado por la extradición de Saab. Del mismo modo, el ex comandante de las FARC, Rodrigo Granda, muy cercano al chavismo, fue detenido esta semana en México, en otro incidente que levanta sospechas.

Acorralando a Rusia

Esta recomposición de fuerzas impulsada por Washington implica igualmente degradar el papel de Rusia como avalador del régimen de Maduro en las negociaciones mexicanas. No es casualidad que fuera precisamente Rusia el primer (y hasta ahora aparentemente único país) que protestara por la extradición de Saab a EEUU, sustentando la versión de Maduro de que fue "secuestrado". Lo que diga Saab ante la justicia estadounidense implica directamente al Kremlin.

Esta recomposición de fuerzas impulsada por Washington implica igualmente degradar el papel de Rusia como avalador del régimen de Maduro

El caso Saab y Venezuela refuerzan el actual nivel de tensiones entre EEUU y la Unión Europea con Rusia. Así como Maduro suspendió la negociación en México, Moscú hizo lo mismo anunciando la suspensión de sus relaciones con la OTAN.

Pero existen otros factores tensan igualmente las relaciones ruso-occidentales. El pasado 8 de octubre, Dimitri Muratov, editor en jefe del periódico independiente ruso 'Novaya Gazeta', ganó el Premio Nobel de la Paz. Este 20 de octubre, el Parlamento europeo eligió al disidente ruso Alexéi Navalny (actualmente en prisión en Moscú) con el Premio Sajárov de defensa de las libertades y los derechos humanos. Un premio igualmente obtenido en 2017 por la oposición venezolana.

La designación de Navalny con el premio Sajárov anuncia un recrudecimiento de las tensiones y las malas relaciones entre Rusia y Occidente. Mientras Bruselas otorgaba el Premio Sajárov a Navalny, Guaidó se reunía telemáticamente con los líderes opositores bielorrusos Valeri y Veronika Tsepkalo, entre otros, para buscar mecanismos de recuperación de la democracia y las libertades. ¿Mera coincidencia o renovación de la influencia de EEUU para recuperar el liderazgo de Guaidó, impulsando una nueva agenda internacional para el líder opositor venezolano, aún reconocido como presidente legítimo por 60 países?

Borrell, Guaidó y las elecciones del 21N

Con este súbito contexto que cambia inesperadamente la correlación de fuerzas dentro de la crisis venezolana, caben algunas interrogantes en clave especulativa: ¿Cómo queda ahora Josep Borrell, quien buscaba legitimar las elecciones de Maduro, ahora que éste suspendió el diálogo en México?

¿Cómo queda ahora Josep Borrell, quien buscaba legitimar las elecciones de Maduro, ahora que éste suspendió el diálogo en México?

Toda vez EEUU y la Unión Europea ya cuestionan abiertamente la transparencia de estos comicios y calculan si vale la pena enviar una misión electoral a Venezuela, ¿es posible considerar que Washington también tome la iniciativa y termine "persuadiendo" a Guaidó y a la oposición venezolana a que finalmente desista de su decisión de participar en esas elecciones regionales y municipales del 21N? Con Saab ante la justicia estadounidense, todo es posible en este nuevo contexto.