Biden y Venezuela

  • por Roberto Mansilla Blanco
  • 22/10/2020
Propietario de la imagen: BBC Mundo

Un análisis de Jared D. Larson, de la Humboldt State University (EE.UU)

A continuación, publicamos un análisis realizado por el politólogo estadounidense Jared D. Larson, de la Humboldt State University (California), sobre la clave venezolana presente en las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre en EE.UU, particularmente ante las candidaturas del demócrata Joseph Biden y del republicano Donald Trump.

Tanto como los cubano-estadounidenses, después de veinte años de chavismo-madurismo, los venezolanos en EE.UU. tienden a favor de los republicanos por miedo de cualquier “izquierdismo.” Ese miedo se ha convertido en apoyo a la candidatura de Donald J. Trump en las próximas elecciones presidenciales.

Trump es antisocialista y, gracias al discurso republicano desde la Guerra Fría, los venezolanos perciben que Joseph R. Biden y el Partido Demócrata son socialistas. Pero, ¿qué pasa con Juan Guaidó, el líder de la Asamblea Nacional y auto declarado presidente interino reconocido por Trump? Su partido, Voluntad Popular, está vinculado con la Internacional Socialista. Comparado con Guaidó, Biden es un republicano de facto. Y es la mejor opción para los venezolanos.

¿Y si comparamos a Trump con Hugo Chávez? Desde que se presentara como candidato en 2015, Trump navegaba en aguas autoritarias a la chavista. Y este verano, Trump ha propuesto prorrogar las elecciones de noviembre, ha declarado su rechazo anticipado de los resultados si no gana y ha proclamado que merecía poder presentarse para un tercer mandato, plenamente en contra de la constitución.

Como hizo Chávez y continúa Maduro, Trump se aprovecha de las instituciones del Estado para su propio beneficio político. El ejemplo más flagrante es la manipulación de servicio de correos en ciudades donde las encuestas indican el mayor apoyo a Biden. Mientras las elecciones se tramitan al nivel local, el correo es un servicio nacional, y ahora parece que servir la nación y servirle a Trump son la misma cosa.

La recién celebrada Convención Nacional del Partido Republicano nos facilita más ejemplos. A pesar de la pandemia, se celebró por vía virtual solo en parte y muchos eventos tuvieron lugar en la Casa Blanca (con pocas mascarillas). Usar la Casa Blanca y el National Mall como escenario violó la prohibición del uso político de bienes públicos. Mientras el nominado normalmente sólo habla la última noche, Trump habló en todas, convirtiendo la convención en una mini-serie de “Aló Presidente”, versión norteamericana.

Trump ha hecho poco para los venezolanos, tanto los que residen dentro de su país como los que están en EE.UU. Mientras Trump reconoce a Guaidó como presidente interino, Nicolás Maduro continúa sano y salvo en Caracas. Los venezolanos tenían esperanza al ver una nota que decía “5.000 soldados a Colombia” en el cuaderno de John Bolton, ya ex consejero de seguridad nacional, en junio de 2019. ¿Por qué la demostraba tan abiertamente? Porque Trump le había mandado que se burlara de la prensa. Según Bolton, Trump dijo que “Maduro es fuerte y Guaidó es débil.”

Trump ha rechazado conceder el TPS (Temporary Protected Status o Estatus de Protección Temporal) a los venezolanos que se encuentran en EE.UU. Las personas beneficiarias de TPS no serán deportadas y pueden trabajar legalmente. Pero no pueden votar. Y a Trump no le interesa ningún venezolano dentro de EE.UU. que no sea nacionalizado y pueda votar, y mejor en Florida. Biden afirma que se lo concedería a los venezolanos cuando entre en la Casa Blanca.

Más allá del TPS, Trump usa del dinero congelado en cuentas estadounidenses de los altos cargos venezolanos sancionados por EE.UU. para financiar su muro en la frontera con México. Este es dinero petrolero robado del pueblo venezolano por los cómplices de Chávez y de Maduro. Con Biden, no hay más muro y ese dinero venezolano se devolverá a una Venezuela democrática y libre.

Con Biden, no se ablandarán las sanciones, igual que con Trump. Pero mientras Trump ha rechazado rotundamente el multilateralismo, Biden tendría un apoyo más amplio de la comunidad internacional en su presión a Maduro. Para los venezolanos desplazados a los Estados vecinos, se podría esperar más ayuda humanitaria desde Washington.

Confíese en la historia con Chávez, sí. Pero es más útil que nos enfoquemos en la megalomanía de Chávez y como él y Maduro se han apoderado de las instituciones anteriormente democráticas de Venezuela, y no en su ideología política que se abandonó hace años a favor de populismo cleptocrático.

Biden no será un presidente tan carismático como Obama o Clinton, pero eso no le quita puntos. No fomentaría un culto personalista como Trump, que debía sonar como una señal de peligro para cualquier venezolano. Biden será más fiel a las instituciones constitucionales estadounidenses. Y será un mejor aliado a los venezolanos dentro y fuera de su país, en especial a los que están en EE.UU. Comparado con Trump, esto está claro. Y lo primero en reconocerlo debe ser una persona antichavista.

jared

Jared D. Larson es profesor del Departamento de Políticas en la Humboldt State University (California), investigador asociado (IGADI), miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación de Estudios Iberoamericanos Contemporáneos y coeditor del International Journal of Iberian Studies.

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