Leopoldo Libre

  • por Roberto Mansilla Blanco
  • 25/10/2020
Propietario de la imagen: Russia Today

Consecuencias ante el contexto venezolano

Es enormemente relevante la noticia de la salida de Leopoldo López de Venezuela. El preso político más emblemático que encarna la tragedia venezolana, cuya causa ha recorrido el mundo, ya está fuera del alcance del régimen usurpador.

En esta vorágine informativa, se anticipa la posibilidad de su llegada a España, donde reside su familia, siendo su padre eurodiputado en Bruselas. Otras informaciones especulan con una especie de gira internacional de Leopoldo por Canadá y Europa, antes de recalar en España, lugar que se presume será su destino natural.

Si bien es una noticia gratificante para la causa de la libertad en Venezuela, la salida de Leopoldo López obliga a analizar de manera más sosegada este "bombazo" informativo dentro del contexto de la crisis venezolana.

Se daba por hecho que algo tenía que suceder con la situación de Leopoldo López, refugiado desde el 30 de abril de 2019 en la residencia del embajador español en Caracas, y más cuando desde Madrid ya se había anunciado a finales de septiembre la destitución del embajador que le dio cobijo y su sustitución, precisamente, por el hasta ahora representante diplomático español en La Habana. Un cambio diplomático que suscitó enormes suspicacias y conjeturas sobre la visión real del gobierno español sobre lo que sucede en Venezuela.

A través de las redes sociales, Guaidó se congratuló de la liberación de López, enviando un mensaje directo al usurpador: "Maduro, no controlas nada. Burlando tu aparato represivo, logramos sacar a territorio internacional a nuestro comisionado, Leopoldo López", no sin antes enfatizar que la causa por la liberación de Venezuela "continúa desde este nuevo espacio de acción".

Por su parte, Voluntad Popular (VP), el partido de Leopoldo y Guaidó, también informó sobre la dimensión que tendrá este nuevo espacio para la libertad de Venezuela.

Por tanto, resulta evidente que, con Leopoldo fuera de Venezuela, la causa por la libertad y la recuperación de la democracia adoptará una dimensión internacional particularmente importante.

Como testigo que ha sufrido en carne propia la represión sistemática del régimen dictatorial y usurpador, Leopoldo ejercerá esa presión desde el exterior para denunciar la dictadura usurpadora instalada en el poder en Miraflores y sus violaciones de los derechos humanos. Una presión que Guaidó reforzará en el plano interno, de cara a denunciar el fraude electoral del 6D.

No obstante, debemos observar con atención otros escenarios hipotéticos, incluso entrando en el terreno de la especulación, que podrían también explicar el porqué de la salida de Leopoldo de Venezuela.

Así, surgen las interrogantes: ¿por qué la salida de Leopoldo de Venezuela ocurre precisamente ahora, a una semana de las elecciones presidenciales en EE.UU y a casi un mes del fraude del 6D en Venezuela? ¿Qué piezas diplomáticas y geopolíticas se movieron para propiciar esta salida? ¿Realmente el régimen de Maduro fue tomado por sorpresa? ¿Tendrá algo que ver el enigmático "plan Borrell" para Venezuela, que tanta polémica ha causado en Bruselas? ¿Y Zapatero? ¿También Moscú y La Habana? Con Leopoldo libre, ¿la causa de la liberación de Venezuela entra en una nueva fase, quizás más decisiva? ¿Cómo queda ahora Guaidó?

No sería por tanto descartable que, con la salida de Leopoldo, el "plan Borrell" se reactivara por otras vías, con la posible mano de ZP, para propiciar la salida de Leopoldo de Venezuela con la intención de alejarlo del centro gravitacional del entorno del presidente interino Guaidó. Y aquí surge un nombre propio: Henrique Capriles Radonski.

Mucho se ha hablado sobre la posibilidad de que Borrell y Zapatero hayan establecido su atención en Capriles con la finalidad de impulsarlo como un nuevo líder de la oposición venezolana, desplazando así el centro de poder establecido en torno a Guaidó y Leopoldo. En esta movida tampoco sería descartable que Rusia y Cuba, los dos países con mayor capacidad de influencia en los asuntos venezolanos vía Maduro, también intervinieran para dar curso a la salida de Leopoldo de Venezuela.

Si bien Capriles ya anunció públicamente que no participará en el fraude electoral del 6D, crecen las expectativas sobre la posibilidad de que Maduro y sus aliados exteriores enfoquen en él al "nuevo" rostro "amable" de la oposición venezolana, desbancando así a Leopoldo y Guaidó. Todo ello sin menoscabar la presencia de María Corina Machado, quien aún permanece en Venezuela. Con Leopoldo fuera y Guaidó en una compleja situación, el "madurismo" se aseguraría la posibilidad de observar una oposición "domesticada" vía Capriles dentro de un nuevo establishment del poder en Venezuela.

Y en esto también tiene que ver el proceso electoral en EE.UU, especialmente ante la posibilidad de que el "madurismo" se vea beneficiado con una eventual victoria de Joseph Biden, quien aparentemente también vería con buenos ojos esa "operación Capriles" en Venezuela.

Una operación en la cual habría entrado colateralmente un actor inesperado, Turquía, con quien Capriles ya confirmó que tuvo contactos desde el verano pasado. Turquía, miembro estratégico del eje euroasiático que Putin traza junto a China e Irán, viene ejerciendo en los últimos tiempos una sinuosa implicación en el contexto venezolano a favor de Maduro.

Si bien todas estas afirmaciones entran en el terreno especulativo, no son menos relevantes tomando en cuenta el contexto venezolano. En todo caso, es de celebrar la salida de Leopoldo López de Venezuela. Queda ahora por ver cuál será su impacto real a la hora de propiciar el anhelado objetivo de recuperar la libertad y la democracia en Venezuela.