Maduro en México

  • por Roberto Mansilla Blanco
  • 19/09/2021
Propietario de la imagen: France24

¿Cómo queda ahora la negociación con Guaidó?

De golpe de efecto de última hora por parte del eje "castro-chavista" La Habana-Caracas, con el foco en las negociaciones sobre la crisis en Venezuela, se puede calificar la inédita presencia de Nicolás Maduro en la cumbre del CELAC en México.

Este evento hemisférico reunió a los principales líderes latinoamericanos, una ocasión propicia para que el "castro-chavismo" reacomodara sus piezas no sólo regionales sino internacionales, en un momento clave ante la reanudación, el próximo 24 de septiembre, del diálogo con la oposición venezolana también en tierras aztecas.

Maduro no salía de Venezuela a ninguna cumbre internacional desde mediados de 2020. Por ello, el anfitrión presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador intentó imprimir una dosis de pragmatismo diplomático al invitar a Maduro a la cumbre de la CELAC, toda vez el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ya llevaba días en México, asistiendo incluso como "invitado de honor" de Lopez Obrador a los actos de conmemoración de la independencia mexicana, el pasado 16 de septiembre, donde no faltaron los ataques contra la colonización española en América.

Por ello, la presencia de Díaz-Canel en México revelaría los planes hemisféricos que el "castro-chavismo" y sus aliados están diseñando en esta nueva etapa política y electoral a nivel regional, así como ante los movimientos geopolíticos que se están observando en el plano global.

"La presencia de Díaz-Canel en México revelaría los planes hemisféricos que el "castro-chavismo" y sus aliados están diseñando en esta nueva etapa política y electoral a nivel regional"

Vayamos por partes: en primer lugar, Venezuela. Desde mediados de agosto, México es el anfitrión de un nuevo marco de negociación para salir de la crisis venezolana. La primera ronda de negociaciones ya arrojó algún avance en materia de calendario electoral, ya que la oposición liderada por Guaidó aceptó participar en los comicios regionales del próximo 21 de noviembre (con lo cual legitima de facto la agenda política de Maduro) así como consensos en cuanto a abordar la crisis humanitaria venezolana e incluso una posición común ante la reclamación del Esequibo con Guyana. En perspectival, para Maduro y Díaz-Canel, lo de México iba avanzando sobre ruedas.

Pero el cálculo "castro-chavista" se alteró con tres noticias simultáneas: la decisión de Cabo Verde de extraditar a Álex Saab a EE.UU; la detención en Madrid del "Pollo" Carvajal; y el reciente informe de la ONU y la Corte Penal Interancional (CPI) sobre la utilización de métodos "nazis" de represión en Venezuela por parte del régimen de Maduro desde 2017, que arroja dardos importantes contra el régimen "madurista", con influencia en la negociación mexicana.

Este contexto obligaba al "castro-chavismo" a reaccionar con mayor rapidez. El anuncio de Maduro de incorporar a Saab como miembro de la delegación del régimen que negocia con Guaidó en México es una "cortina de humo" y una maniobra de distracción que muy probablemente fue diseñada en consenso por Cuba, China y Rusia, con la intención de dilatar la negociación hacia los intereses "castro-chavistas" y evitar una extradición a EE.UU que comprometería los intereses de esos países.

Un factor que podría revelar este escenario tiene que ver con la inmediata reacción rusa a la decisión de Cabo Verde de extraditar a Saab a EE.UU. Moscú calificó esta "movida" de Washington como un "obstáculo para alcanzar un acuerdo en Venezuela". Posteriormente, China no dudó en calificar de "vergonzosa" la política estadounidense hacia Venezuela.

En segundo lugar, la dinámica política regional. El fracaso del kirchnerismo en las elecciones primarias PASO en Argentina supone un revés político de un aliado del "castro-chavismo" de cara a las elecciones legislativas argentinas del próximo 14 de noviembre, una semana antes de los comicios regionales venezolanos.

Por otro lado, el inédito pulso político del presidente brasileño Jair Bolsonaro con el Tribunal Supremo de su país expone la posibilidad de que el "bolsonarismo" esté levando anclas con la vista puesta en las presidenciales brasileñas de octubre de 2022, donde las cábalas electorales del "castro-chavismo" y de la izquierda agrupadas en el Foro de São Paulo-Grupo de Puebla se enfocan en el posible regreso de Lula a la presidencia brasileña.

Simultáneamente, la tensión política e institucional peruana con el gobierno izquierdista del Pedro Castillo y la represión preelectoral de Daniel Ortega en Nicaragua, que llevó incluso a la orden de detención del ex vicepresidente sandinista Sergio Ramírez (que vive en Madrid) supone traspasar una "línea roja" para muchos simpatizantes de izquierda, tomando en cuenta la popularidad y el respecto en varios sectores que supone la figura de Ramírez.

Y finalmente, el éxito represivo del régimen cubano en las protestas que vive el país desde hace meses le otorga cierto margen de maniobra para actuar regionalmente a favor de su aliado Maduro. De allí la necesidad del eje "castro-chavista" de participar directamente en la cumbre de la CELAC en México, con Díaz-Canel y Maduro en persona.

En tercer lugar, el terremoto geopolítico global causado por el reciente "pacto anglosajón" de Joe Biden con Gran Bretaña y Australia, en materia de cooperación y de seguridad en Asia-Pacífico. El objetivo es claro: contener a China, lo cual define porqué Asia es el epicentro de poder del siglo XXI y, al mismo tiempo, podría abrir una carrera armamentista en la región del Indo-Asia-Pacífico entre EE.UU y China, con sus respectivos aliados.

El "pacto anglosajón" de Biden altera significativamente el equilibrio de poder de la OTAN. La Unión Europea ha criticado duramente el secretismo de Biden a la hora de sellar esta alianza geopolítica con Gran Bretaña y Australia sin consultar con sus aliados europeos. El nivel de crisis en el seno de la Alianza Atlántica y las expectativas de la geopolítica "atlantista" ante el avance del eje euroasiático liderado por China es de tal magnitud que el presidente francés Emmanuel Macron mandó retirar a su embajador en Washington.

Para el eje "castro-chavista", la decisión de Biden de crear este "eje anglosajón" Washington-Londres-Camberra revela un aspecto clave: la Casa Blanca no ve como prioritaria a América Latina y ya ni siquiera a Europa. Tras la vergonzosa retirada estadounidense de Afganistán, Washington enfoca prácticamente todas sus energías en Asia-Pacífico. Y eso, para La Habana y Caracas, supone pasar a la acción: reforzar su eje hemisférico con la cumbre de la CELAC en México ante la aparente indiferencia estadounidense y su foco de atención en otras latitudes.

"Para el eje "castro-chavista", la decisión de Biden de crear este "eje anglosajón" Washington-Londres-Camberra revela un aspecto clave: la Casa Blanca no ve como prioritaria a América Latina y ya ni siquiera a Europa"

No obstante, las expectativas del eje "castro-chavista" en la cumbre de la CELAC no son del todo halagüeñas, a tenor de las duras palabras realizadas por los presidentes uruguayo y paraguayo contra Díaz-Canel y Maduro, acusándolos de violadores de derechos humanos e incluso no reconociendo a Maduro como mandatario venezolano. Hay focos de resistencia a nivel hemisférico a la hora de reconocer la legitimidad de Díaz-Canel y de Maduro.

Y aquí es donde López Obrador muy probablemente tendrá que actuar en aras de propiciar un "consenso", para salvar una cumbre que puede fracasar por el peso de las crisis venezolana y cubana. Ese "consenso" de López Obrador es claramente un balón de oxígeno hemisférico para Díaz-Canel y Maduro.

Por último, un dato quizás simple pero que determina igualmente cómo los aliados del "castro-chavismo" están moviendo aceleradamente sus piezas a nivel internacional. El nuevo rol político de Pablo Iglesias como presidente del Instituto 25M, el think tank de PODEMOS, busca relanzar sus relaciones con movimientos y partidos progresistas e izquierdistas en América Latina y Europa.

O lo que es lo mismo: Iglesias se erige ahora como un cerebro político para el Foro de São Paulo-Grupo de Puebla mirando para dos contextos clave: el ciclo electoral 2021-2022 en América Latina, con Colombia y Brasil como puntos fuertes para el 2022; y el nuevo contexto de la Europa "post-Merkel", aún en crisis, con este Instituto 25M tejiendo alianzas regionales.

De cara a la segunda ronda de negociaciones sobre la crisis venezolana a celebrarse en Ciudad de México el próximo viernes 24 de septiembre, el contexto se ve súbitamente alterado. Los casos Saab y "Pollo" Carvajal y el informe de la ONU y CPI sobre las violaciones de derechos humanos en Venezuela obligaron al eje "castro-chavista" a reaccionar vía Cumbre de la CELAC. Con las inevitables incertidumbres sobre la mesa, la posibilidad del pacto Maduro-Guaidó bajo mínimos y con presión internacional entra ahora en una nueva fase, que quizás pueda resultar decisiva.