Eutanasia exprés: ¿Decidirá el Estado por la vida de los hijos tal como lo han hecho con la Ley Celaá?

  • por Mary D. Villar
  • 24/11/2020
Propietario de la imagen: Ilustración

El derecho a morir, una prestación del Sistema Nacional de Salud

Se comienzan a abrir grandes interrogantes con las 262 enmiendas que han presentado los distintos grupos parlamentarios a la proposición de Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia  destacando las de ERC en la que piden que los menores de 16 a 18 años puedan recibir la eutanasia y los de 12 a 16 puedan acceder a ella con consentimiento paterno figurando así, entre los requisitos para poder solicitar «la prestación de ayuda a morir».

Por si fuera poco, el grupo parlamentario argumenta que de esta manera quiere «garantizar el derecho a la prestación sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud» 

Los ataques a la libertad individual y a la objeción de consciencia

El grupo Plural plantea eliminar la posibilidad de que los médicos aleguen objeción de conciencia ante la eutanasia: "en una actividad lícita, legalmente regulada y prestada desde la sanidad pública no debería admitirse la posibilidad de substraerse de sus obligaciones en función de sus creencias personales", señalan en una enmienda. 

Por otra parte el PSOEUnidas PodemosCiudadanos, el grupo Plural EH-Bildu han presentado enmiendas a la proposición de ley de eutanasia para permitir que la ayuda a morir se pueda llevar a cabo también en la casa del paciente y no quede restringida exclusivamente a los centros sanitarios ya que el texto inicial limita la práctica de la eutanasia al ámbito sanitario -centros públicos, privados y concertados.

La reflexión invita a pensar si el hecho de hacer legal un acto malo lo convierte en algo bueno o si por el contrario lo empeora a al tratar de normalizarlo y de relativizarlo para dominar a la población más vulnerable y por consiguiente a la práctica médica.