Guaidó pide a la ONU que restituya la soberanía y proteja al pueblo

Una respuesta global y coordinada

Guaidó Maduro
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Juan Guaidó elevó su voz para exigir el esfuerzo de la comunidad internacional para salvar a Venezuela "ante la comisión sistemática de crímenes de lesa humanidad" del "régimen más cruel que ha visto la región en muchos años"

"Ha llegado el momento de acciones oportunas y decisivas", ha reclamado el presidente encargado Guaidó a los países miembros de Naciones Unidas a través de un mensaje audivisual puertas afuera de la Asamblea General. Se trata de uno de los mensajes más contundentes del presidente interino, al calor del informe de la Misión Independiente de Verificación de Hechos de la propia ONU, que señaló a Nicolás Maduro por crímenes de lesa humanidad.

"Hoy les pido a todos los representantes de los estados miembros que asuman la responsabilidad de asistir al gobierno legítimo de Venezuela en su misión de proteger al pueblo y consideren una estrategia que contemple escenarios luego de agotada la vía diplomática", exhortó Guaidó.

Guaidó elevó su voz para reclamar el esfuerzo de la comunidad internacional para salvar a Venezuela "ante la comisión sistemática de crímenes de lesa humanidad" del "régimen más cruel que ha visto la región en muchos años". El presidente del Parlamento democrático incluso reclamó al secretario general de la ONU que movilice a los estados para restaurar la soberanía en Venezuela y proteger así al pueblo.

El duelo entre Guaidó y Maduro ante la ONU se resolvió de forma sorprendente, con un llamamiento inesperado del opositor en un mensaje de pocos minutos frente al discurso largo y anodino del jefe chavista. "Más de lo mismo", lo catalogó el internacionalista Mariano de Alba.

Un enfrentamiento en la distancia en el que Maduro, en su discurso virtual ante la Asamblea General, se despachó con una serie de afirmaciones en 40 minutos que servirían a cualquier analista para resumir la hecatombe social y económica que vive Venezuela: "El colapso ya estaba ocurriendo antes de la pandemia", "hay que revisar por completo, porque ha venido muy mal, de errores en errores", "todos debemos trabajar por la solución", "la salud se volvió un lujo", "se han sufrido muchas injusticias, con acciones que avergüenzan a la Humanidad" y "es necesaria una respuesta global y coordinada".

Pero no, el jefe bolivariano no se refería a su país, sino al planeta. Maduro aplicó la táctica del avestruz y eludió responder al informe de la Misión Independiente de la Verificación de Hechos, que concluyó que tanto él como sus dos generales favoritos cometieron crímenes de lesa 

"Se trata de un ataque constante, multiforme", repitió Maduro, que aseguró defender los derechos humanos, eso sí, a su estilo. "Esto es una verdad de Venezuela y no la que vemos en las portadas por el bloqueo comunicacional", añadió.

Maduro encadenó una serie de proclamas revolucionarias, desde sus aplausos a Rusia, China y Cuba hasta la confirmación de que todo está atado y bien atado de cara a las elecciones parlamentarias de diciembre, para las que ya existen "todas las garantías necesarias. Nadie decide por nosotros, los venezolanos".

En su atrevimiento, el jerarca chavista incluso amonestó a dos agencias de la ONU, tanto la de refugiados (ACNUR) como la de emigrantes (OIM), "culpables" entre otras cosas de atender a los más de cinco millones de venezolanos huidos del derrumbe revolucionario. Un fenómeno migratorio "coyuntural" provocado por las sanciones, aseguró el cabecilla chavista.

Maduro y la Asamblea General de la ONU mantienen una relación poco amorosa, todo lo contrario que Hugo Chávez. El comandante supremo, subido en 2006 a la ola de la popularidad, inmortalizó la frase "ayer el diablo estuvo aquí, huele a azufre todavía" tras la intervención del entonces presidente estadounidense, George W. Bush.

En cambio, al "conductor de victorias" no le va tan bien en la Gran Manzana. Maduro amagó durante todo el año con que acudiría a Nueva York, pese a que sobre su cabeza pesa una recompensa de 15 millones de dólares tras la acusación de fiscales estadounidenses por narcoterrorismo. La pandemia del covid-19 ha obligado a que los presidentes comparezcan de forma virtual, ahorrándole a Maduro tanto la decisión como las explicaciones.

La situación personal del jefe chavista se ha complicado aún más tras el informe de la Misión de la ONU. La sombra de Pinochet, revolotea ahora sobre Maduro, quien no ha viajado al exterior en 2020. El año previo sí acudió a la Cumbre de los Países No Alineados en Azerbaiyán, además de Rusia e Irán.

Fuente: El Mundo

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