Torra va a su bola y limita el aforo en los transportes públicos a un tercio

Un pulso a Sánchez

Vista de Las Rablas, en el centro de Barcelona, el domingo
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EFE

El presidente catalán, Quim Torra, sigue adelante con su estrategia de enfrentamiento al Gobierno central y publicó este lunes su propuesta para el inicio de lo que él llama “la fase 1 del desconfinamiento”. Así, este lunes el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC) ha publicado un decreto en el que detalla que el Govern prueba “la estrategia de actuación ante las medidas de restricción de la actividad laboral para contener la pandemia”.

No se trata de medidas excepcionales y opuestas, aunque sí en ocasiones van más allá y suponen un intento de marcar perfil propio ante las medidas ordenadas por Pedro Sánchez.

El Govern tiene previsto acciones adaptadas a la disponibilidad de elementos y, por ello, priorizará las personas a las que se les ha de hacer el test del coronavirus “mientras no exista disponibilidad efectiva para la realización de tests masivos”.

Asimismo, impulsará medidas “en concierto con el Consejo de Relaciones Laborales, como la colaboración de los servicios médicos de prevención de riesgos laborales en la toma de decisiones de muestras y realización de pruebas, recomendando hacer un control de síntomas antes de entrar en los puestos de trabajo cuando sea posible”.

Esos controles se realizarán de diferentes formas: “Midiendo la temperatura corporal y usar un cuestionario corto de síntomas respiratorios (tos, dolor de cuello, dificultad respiratoria, fatiga); valorando que cualquier trabajador que presente una temperatura superior a 37.3 grados, o síntomas respiratorios, habrá de aislarse en su casa y, en función de disponibilidad de test, habrá de solicitar un test PCR por prescripción médica y si sale positivo, mantener un aislamiento con baja temporal; recomendando también que cada trabajador/a, así como el resto de la población, reporte su estado utilizando la App ‘stopcovid19’”.

Torra quiere que los agentes sociales y económicos se impliquen con los servicios de prevención y los comités de seguridad y salud laboral de las empresas en esta tarea y propone que se haga un seguimiento de la situación con datos diarios.

Control de los transportes públicos

El Govern decreta también regular los accesos a los transportes públicos para reducir su ocupación a un máximo de un tercio. Para ello, la Generalitat ha establecido los “planes de autoprotección”. Dichos planes detallan que ese control se hará en el exterior de las estaciones en ferrocarriles y Metro y en los autobuses y autocares serán los propios conductores los obligados a ejercer el control.

Además de obligar a mantener un metro y medio de distancia entre pasajeros en los andenes, el Govern también prevé el incremento de las frecuencias de paso de los convoyes y recomienda la desinfección de manos en los accesos y salidas con soluciones hidroalcohólicas.

 

En materia de comercios, impone adaptar los turnos y horarios “para facilitar un desplazamiento escalonado a lo largo del día y evitar aglomeraciones”. También impone “la distancia de 1,5 metros entre trabajadores y con clientes, con la recomendación de ampliar hasta a 2 metros cuando sea posible”. En caso de que ese distanciamiento sea imposible, se ha de dotar a los trabajadores de equipos de protección individual (mascarillas, guantes y batas). En caso de hacer reuniones presenciales, éstas se han de hacer en grupos pequeños, manteniendo las distancias y con mascarilla. Prohíbe también ir a trabajar con fiebre y, si hay algún síntoma, tomar la temperatura al trabajador dos veces al día.

 

Para la gente mayor y los dependientes, obliga a reservar franjas horarias a primera hora de la mañana (como ya venían haciendo voluntariamente entre 9 y 10 los grandes supermercados). Ello implica no hacer colas en otros horarios “para reducir el tiempo en el exterior”. Además, pide la “compra on-line prioritaria para estas personas. Potenciar la compra on-line con recogida en el comercio por el resto de personas”. También echa un capote a las redes vecinales de apoyo, reconociéndolas.

 

Quim Torra. (EFE)

Quim Torra. (EFE)

Sobre los menores, establece que se ha de facilitar “la acogida para los niños que, sin estar en una situación especial de vulnerabilidad, sus progenitores no hayan podido acogerse a las medidas de flexibilización antes previstas, como pueden ser servicios esenciales, para evitar haber de recurrir a la red familiar que implique personas mayores (abuelos)”. En ocasiones, también permitirá “definir una propuesta de salida regulada limitada en el tiempo”, aunque en esta medida especifica que es “del ámbito competencial del Gobierno español”.

No obstante, en esta materia también insta a incrementar la actividad de los equipos de atención a la infancia y la adolescencia para detectar situaciones de riesgo en el hogar, como la falta de necesidades básicas o situación de violencia, así como “ampliar el actual servicio de colonias y familias acogedoras y ofrecerlo a casos de mucha vulnerabilidad social o alta conflictividad familiar”.

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